Tenemos derecho a soñar

Hace un par de años estuve en Cuba, y mientras caminaba por sus calles, compré una pequeña obra de arte a un pintor isleño. No fue costosa, pero su significado no tiene precio, ya que captó la esencia del intercambio y mi experiencia con las personas de ese país amado.

La obra de arte dice, «Tenemos derecho a soñar». Mi intención con esta historia, de ninguna manera es hacer política con el arte, ni con mis comentarios, así que présteme atención un momento.

Me agrada cuando otros comparten sus sueños conmigo. A través de los años, algunos amigos cercanos se han sentado frente a mi escritorio para decirme: «Larry, esto es lo que sueño hacer con mi vida…», y proceden a contarme sus más preciados anhelos. Muchas veces he tenido el privilegio de ayudarles a ver esos sueños hechos realidad.

Pero volviendo a la pintura que compré, ella me recuerda que:

Los sueños

    • Hablan todos los idiomas
    • Se visten de todos los colores
    • No tienen edad
    • No necesitan pasaporte
    • No tienen que ver con posición social, política o económica

Cada uno de nosotros estamos colmados de sueños. Sueños que anhelan ser escuchados, nutridos y realizados. Su sueño le espera, y usted realmente tiene … derecho a soñar.

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