Papá, enséñame a hacerle el nudo a la corbata.

Allí estábamos, parados frente al espejo. Padre e hijo mirándonos uno al otro en el espejo. Mis manos se movían al compás de mis recuerdos cuando me ponía la corbata mientras bajaba corriendo por las escaleras hasta el auto. Hacia abajo, por encima, hacia arriba y directo. Hala firmemente.

«Vamos a intentarlo de nuevo», me oía a mí mismo decir. «Esta vez más lento. ¿Listo?»

Hacia abajo, por encima, hacia arriba y directo.

«Así es, hijo». Susurré en mi mente. Y en voz alta dije: «…muy bien, una vez más».

Hacia abajo, por encima, hacia arriba y directo. Hala firmemente.

«Muy bien; ahora hazlo tú solo y yo veo».

Hacia abajo, por encima, hacia abajo «…espera, ¿qué sigue?»

Vamos a corregir. Juntos otra vez. Hacia abajo, por encima, hacia arriba y directo. Hala firmemente.

«Perfecto… ahora hazlo tú solo de nuevo».

Hacia abajo, por encima, hacia arriba y directo. Hala firmemente.

«Perfecto, ahora hazlo de nuevo», le dije.

Hacia abajo, por encima, hacia arriba y directo. Hala firmemente.

«Ya entiendo» exclamo mi hijo.

«Sí, ya lo entiendes», me susurré de nuevo «…sí, ya lo entiendes».

La próxima vez que usted se ponga una corbata, hágase estas tres preguntas:

  • ¿A quién estoy entrenando o enseñando?
  • ¿Soy paciente cuando enseño?
  • ¿Estoy listo para dejar que lo haga por su cuenta ahora y seguro de que tendrá éxito?

Hacia abajo, por encima, hacia arriba y directo. . . ahora hale firmemente. ¡Muy bien, tu puedes hacerlo!

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3 comentarios en “Papá, enséñame a hacerle el nudo a la corbata.

  1. Gracias Larry, biena reflexión

    1. Gracias Roberto- animo amigo!

  2. Buen símil, lleva a la reflexión

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