Escuchen, no oigan solamente

Recuerdo que hace años en la universidad, mientras practicaba baloncesto, mi entrenador colocaba en la cancha una grabación a todo volumen, con la música y el ruido de la multitud. Luego nos hablaba desde las líneas laterales.

Al principio era imposible oír su voz, de manera que si fallábamos teníamos que correr de un lado a otro de la cancha. Luego repetiríamos todo el proceso de nuevo, pero esta vez tratando de escuchar su voz con más detenimiento. El proceso se repetía hasta que al fin lográbamos escucharlo con claridad por encima de todo aquel ruido. Entonces nos decía: «Escuchen, no oigan». Acto seguido, apagaba la música.

Es asombroso lo que sucede cuando te enfocas en una voz valiosa. Lo mismo es cierto en la vida tanto como en los negocios. Son muchas las voces que opinan y nos dicen qué hacer. ¿Qué voces escucharás?

Con todo el ruido que oyes hoy en día, ¿qué voces escuchas?

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