¿Dejar que otros escojan por usted?

Surge una pregunta: «…¿quién en última instancia limita mi capacidad de elegir, quién se interpone en el sendero de libertad que deseo y merezco?»

La mayoría de nosotros ubica la fuente de esa restricción “en lo que está afuera” y cedemos nuestro poder para escoger a otras personas. Piense en eso por un momento. Hay algunas cosas que usted puede haber escuchado en el vestíbulo de su oficina:

  • Si sólo el liderazgo escuchara.
  • Mi jefe no me dejará hacer eso.
  • Todo el mundo está demasiado ocupado y aún no pueden dedicarle tiempo a mi proyecto.
  • Los vendedores no cumplen lo que prometieron.
  • Si sólo tuviera más tiempo.

Tengo que admitir que me he encontrado diciendo una o más de estas frases en algún momento. Emprendo algo difícil y me encuentro a mí mismo buscando bloqueadores en el camino que me permitan justificar por qué no puedo avanzar. Me he encontrado a mí mismo en espera de
respuestas, aguardando decisiones, en espera que mejore la economía, aguardando que alguien tome el liderazgo.

Aquí las elecciones que usted y yo, todos nosotros, hacemos por una razón u otra y algunas de las consecuencias.

  • Usted escoge comprometer quién es con tal de adaptarse a la situación.
  • Usted escoge no enfrentarse a la junta directiva porque necesita un argumento comercial
    mejor para sus intenciones.
  • Usted escoge no hacerle frente al liderazgo superior porque teme la respuesta de ellos.
  • Usted escoge ser parte de una cultura de miedo dejando que lo intimiden.
  • Usted escoge permanecer en una cultura donde se siente disgustado.
  • Usted escoge no proyectar una visión de su parte en la organización.
  • Usted escoge no enfrentar a los vendedores, así que continuarán complicándole la vida.
  • Usted escoge permanecer desvalido y no influir en algo.

En cada caso, usted escoge.

Quizá unos o dos de estos se aplican a usted. En todo caso le animaría, como me aliento a mí mismo, a que elija influir positivamente. Escoja levantarse y hacerse sentir. Usted se encuentra en esa organización en que está para cambiar las cosas, no para dejar que todo siga igual.

Usted tiene una elección que hacer.

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