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Como clavos doblados.

Hace varios años estuve en Cuba trabajando como carpintero en la construcción de una iglesia en el interior del país. Allí trabajé con un carpintero llamado Ernesto. Estoy seguro de que Ernesto me miró más de una vez pensando “¿…y quién será este novato que me han dado? No sabe ni cómo clavar.” Ernesto tomó[…]